

Gina Hinojosa hizo historia en Estados Unidos al convertirse en la primera mujer latina elegida gobernadora de Texas. La política demócrata, de raíces mexicanas, derrotó al republicano Greg Abbott en las elecciones del 3 de noviembre de 2026, poniendo fin a más de tres décadas de gobiernos republicanos en uno de los estados más poblados del país.
Su victoria también marca el regreso del Partido Demócrata a la gobernación texana por primera vez desde la administración de Ann Richards, quien dejó el cargo en 1995. El resultado ha despertado interés nacional tanto por su significado histórico como por los posibles cambios en las políticas estatales.
Pero ¿quién es Gina Hinojosa y cómo pasó de defender una escuela pública a convertirse en gobernadora electa de Texas?
Gina Hinojosa es una abogada y política estadounidense de 52 años, nacida en el seno de una familia de raíces mexicanas y criada en Brownsville, una ciudad fronteriza ubicada en el sur de Texas.

Su padre es Gilberto Hinojosa, quien presidió el Partido Demócrata de Texas. Sin embargo, su trayectoria profesional comenzó fuera de los cargos electivos, trabajando como abogada especializada en derechos civiles y laborales.
Antes de llegar a la legislatura estatal, también participó en asuntos relacionados con la educación pública, una de las principales prioridades de su carrera política.
Desde 2017 representa a un distrito de Austin en la Cámara de Representantes de Texas, donde ha trabajado en iniciativas vinculadas con las escuelas, las familias y los trabajadores.
Uno de los episodios que marcaron el inicio de su participación política ocurrió cuando surgió la posibilidad de cerrar la escuela a la que asistía su hijo.
Hinojosa decidió involucrarse en la defensa del centro educativo y posteriormente se presentó como candidata a la junta escolar del Distrito Escolar Independiente de Austin.
Después de resultar elegida, presidió esa junta y adquirió experiencia en asuntos relacionados con la administración educativa y las decisiones presupuestarias.
Esa etapa fue determinante para su posterior llegada a la Cámara de Representantes estatal.
La educación pública se convirtió desde entonces en uno de los principales temas de su trabajo político, especialmente en cuestiones relacionadas con la financiación de las escuelas y las condiciones de las familias trabajadoras.
Las elecciones del martes 3 de noviembre enfrentaron a Gina Hinojosa con Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo como gobernador.
Según los resultados no oficiales publicados por la Secretaría de Estado de Texas, con el 100 % de los centros de votación reportados, Hinojosa obtuvo aproximadamente 5,23 millones de votos, frente a 4,52 millones de Abbott.
La diferencia entre los dos principales candidatos fue de aproximadamente 706.000 votos, equivalente a algo más de siete puntos porcentuales.
La victoria fue proyectada por distintos medios estadounidenses y Abbott reconoció su derrota.
El triunfo de Hinojosa reúne varios acontecimientos importantes para la historia política de Texas.
Es la primera persona latina elegida para dirigir el estado y la primera mujer en alcanzar la gobernación desde Ann Richards.
Además, su elección interrumpe una larga etapa de control republicano sobre el Poder Ejecutivo estatal, que comenzó después de las elecciones de 1994.
Texas tiene una numerosa población de origen hispano, por lo que la elección de una gobernadora de raíces mexicanas también representa un hito en la historia de la representación política del estado.
Sin embargo, el resultado no significa que todas las instituciones texanas hayan cambiado de orientación política. Los republicanos conservarán el control de la legislatura estatal, una circunstancia que puede influir en la aprobación de las propuestas de la nueva administración. People.com+1
Durante su campaña, Hinojosa concentró buena parte de su discurso en el costo de vida, la educación pública y la influencia de las grandes empresas en las decisiones gubernamentales.
Entre sus propuestas destacó un pago extraordinario de 1.500 dólares para residentes de Texas, que planteó financiar mediante recursos de las reservas estatales.
También defendió una mayor inversión en las escuelas públicas y se manifestó en contra del programa de vales escolares impulsado durante la administración de Abbott.
Otro de sus planteamientos estuvo relacionado con una mayor supervisión de determinadas compañías tecnológicas y de los centros de datos, especialmente por su consumo de recursos energéticos.
Estas medidas forman parte de su programa político, pero su implementación dependerá de decisiones presupuestarias, procedimientos legales y negociaciones con la legislatura estatal.
Aunque ganó las elecciones de noviembre, Gina Hinojosa todavía no ha comenzado su mandato.
Está previsto que asuma la gobernación en enero de 2027, cuando sucederá oficialmente a Greg Abbott.
Durante el período de transición se preparará el cambio de administración y la conformación de su equipo de gobierno.

La llegada de Hinojosa abrirá una nueva etapa política para Texas, aunque el alcance de sus propuestas dependerá tanto de sus facultades ejecutivas como de su relación con los legisladores estatales.
Por ahora, su elección ya representa un acontecimiento histórico: por primera vez, una mujer latina ha sido elegida para gobernar Texas, un estado donde la comunidad hispana tiene una presencia demográfica y cultural fundamental.