

Si eres nueva en el mundo del maquillaje, queremos compartir contigo este artículo de cómo comenzar y cuáles son esos productos básicos que debes tener en tu cosmetiquera para lograr los resultados deseados.
Ten en cuenta que todas las mujeres son diferentes, cada quien necesita un producto o una técnica específica para lograr verse como lo desea. Por esa razón, antes de comenzar a introducirte en el mundo del maquillaje, es importante que conozcas tu piel, las características de tu rostro y cuáles son esos puntos claves que te gustaría resaltar.
Recuerda, paciencia y práctica es la clave para el éxito.
Antes de comenzar a hablar de bases, brochas, sombras y colores, prepara tu piel. La base de un buen maquillaje siempre será una piel limpia y muy bien cuidada.
Es importante que te asegures de usar un limpiador suave, que retire de tu piel toda impureza. No te olvides de la hidratación, eligiendo siempre un producto adecuado para tu tipo de piel. Finalmente, no te olvides del protector solar.
Si tu piel está bien preparada, garantizarás que tu maquillaje te dure todo el día.

Ten presente que, como su nombre lo dice, este producto será la base para que tu maquillaje sea un éxito. Debes ser muy cuidadosa y elegir una base ligera, fácil de trabajar y que te brinde acabado natural.
Las opciones recomendadas con BB o CC creams, que te permitirán hidratar, unificar y son más ligeras que las bases tradicionales. O también le puedes apostar por una base de cobertura ligera o media, si prefieres más corrección pero sin perder la naturalidad.
Si no conoces cuál es tu tono, debes hacerte una prueba del producto en tu mandíbula y no en la mano, es justo ahí donde podrás ver si se funde con tu rostro, sin dejar líneas marcadas.
Ya al momento de la aplicación, puedes optar por hacerlo con una esponja húmeda o una brocha. La primera opción siempre es más recomendada porque permite difuminar sin dejar marcas.
Sí, el corrector no solo sirve para disimular las ojeras o partes oscuras de tu rostro, también se convertirá en tu aliado para iluminar tu rostro, abrir la mirada y aportar luz a zonas específicas.
Ten presente que para las ojeras deberás aplicarlo formando una V debajo del ojo y difuminarlo muy bien. Ya para otras imperfecciones debes colocar una pequeña cantidad y difuminarla.
Para las imperfecciones elige un todo igual al de tu base, para iluminar siempre deberás elegir uno o dos tonos más claro.
Son tres los productos básicos que debes tener a la mano para lograr un buen resultado en este paso.
En primer lugar los polvos translúcidos. Estos sellarán tu base y evitarán que se mueva. El rubor o blush. Si eres principiante, opta por tonos rosados o durazno, le favorece a todo tipo de piel. Aplícalo desde las mejillas hacia las sienes, así lograrás un efecto natural. Y finalmente el bronceador para aportarle calidez a tu rostro. Úsalo en la frente, pómulos y mandíbula.
Ten en cuenta que las cejas no son necesarias «dibujarlas» desde cero, tan solo deberás definirlas un poco para que queden con un toque muy natural.
Para lograrlo, deberás tener a la mano un gel de cejas con color, un lápiz de punta fina y sombras para cejas. Rellena los espacios vacíos, siguiendo la forma natural de tus cejas. Recuerda siempre que menos es más.
No te lances al vacío con un ahumado profesional. Opta por una paleta de tonos neutros, fáciles de combinar. Elige un tono claro para todo el párpado, uno medio para la cuenca y un suave para la esquina, que te permita definir. Este último es opcional.
La clave del éxito de unas buenas sombras siempre será el saber difuminar muy bien. Los bordes deben verse suaves, con un acabado muy limpio.
Si eres principiante, usa labiales hidratantes o gloss, son los ideales para ti. Ya para un poco más de intensidad, prueba tintas labiales o barras cremosas.
Anímate a mejorar día a día, la práctica te ayudará a mejorar.