

Tener una piel sana y equilibrada, aun cuando tienes piel grasa, sí es posible. Con una rutina de belleza adecuada, podrás equilibrar tu piel, mejorar u apariencia y prevenir los problemas a largo plazo.
Las personas que tienen piel grasa reconocen, sobre todo en su rostro, la producción excesiva de sebo, un brillo constante y poros dilatados, lo que la lleva a tener una tendencia a las imperfecciones como puntos negros o acné.
La clave para tener una piel equilibrada siempre será usar productos correctos, de acuerdo a tus necesidades.
Las personas con tendencia de piel grasa deben realizarse una rutina de limpieza específica, que les permita eliminar el exceso de sebo, impurezas y residuos acumulados durante todo el día y la noche.
La recomendación para este tipo de personas es realizarse limpieza dos veces por día, una en la mañana y una en la noche, utilizando productos especiales para este tipo de piel, preferiblemente en presentaciones en gel o espuma, libres de alcohol.
Ten presente que no es recomendado lavarse el rostro constantemente, pues esto podría provocar un efecto rebote y aumentar la producción de grasa.
El tónico te permitirá restaurar el pH de la piel, cerrar los poros y preparar el rostro para la aplicación de los siguientes productos. Nuevamente en este paso, la recomendación es que sea un producto libre de alcohol y con ingredientes como niacinamida y ácido salicílico que controlen la producción de sebo. Aplica este tónico con un algodón o dando pequeños toques con las manos.
Este paso es clave para las personas que presentan piel grasa. Los productos más recomendados son aquellos que tienen niacinamida, pues este ingrediente permite regular la producción de grasa. También puedes optar por sérum con ácido salicílico, que te permitirá prevenir brotes. O con ácido hialurónico, para que no dejes de hidratar tu piel. Aplica pocas gotas en tu rostro y distribúyelas suavemente.
Sí, tu piel necesita ser hidratada para mantenerla equilibrada. Elige una crema ligera, con textura gel o fluida.
Ten en mente que, una piel bien hidratada produce menos grasa y luce más saludable.
El protector solar también es un paso obligatorio, incluso si tu piel es grasa. La exposición solar sin protección puede empeorar el acné y provocar manchas. La recomendación es usar un protector solar matificante, de textura ligera y rápida absorción, diseñado específicamente para piel grasa.
En la noche realizarte tu rutina de limpieza antes de dormir. Además, cada dos veces por semana puedes exfoliar tu piel para garantizar que eliminas todas las impurezas que pueden penetrarse en tus poros.