

Casi cuatro años después de alcanzar el acuerdo que reguló la nueva vida de sus hijos tras su separación, Shakira y Gerard Piqué volvieron a encontrarse ante la Justicia española. La cantante y el exfutbolista acudieron el martes 6 de octubre a los juzgados de Barcelona para abordar una revisión del régimen de visitas de Milan y Sasha, quienes viven con su madre en Miami desde 2023.
La nueva cita judicial tiene como punto central los desplazamientos que los menores realizan entre Estados Unidos y España para compartir tiempo con su padre. Shakira ha solicitado modificar la manera en que se distribuyen algunos de esos viajes, especialmente durante periodos vacacionales cortos.
Ante las interpretaciones surgidas alrededor del proceso, el equipo legal de la artista emitió un comunicado para aclarar algo fundamental: la petición no busca reducir el tiempo que Milan y Sasha pasan con Piqué.
La propuesta de Shakira se concentra específicamente en los viajes entre Miami y Barcelona.
Actualmente, Milan, de 13 años, y Sasha, de 11, residen habitualmente con su madre en Miami. El régimen establecido después de la separación contempla periodos en los que los menores viajan para estar con su padre.

Ahora, la cantante propone que durante las vacaciones de pocos días sea Piqué quien se desplace a Miami, en lugar de que los niños tengan que realizar viajes transatlánticos de corta duración.
Según explicó su representación legal, el objetivo es repartir el esfuerzo que implican los desplazamientos y evitar que recaiga únicamente sobre los menores. El equipo de Shakira argumenta que así podrían reducir el impacto del cambio horario y permanecer durante más tiempo dentro de su rutina escolar, familiar y social.
En el comunicado, sus abogados señalaron que la propuesta busca proteger el “bienestar emocional, físico y académico” de Milan y Sasha.
Este es uno de los puntos más importantes del nuevo proceso.
Bajo el título “Shakira pide que el esfuerzo no sea solo de los niños”, el equipo legal de la cantante explicó públicamente el alcance de su solicitud después de la expectación generada por la cita judicial.
La representación de Shakira aseguró expresamente que la petición no pretende disminuir el tiempo que los niños comparten con su padre. Lo que busca es cambiar la logística de determinados encuentros para que los viajes entre ambos continentes sean compartidos.
La diferencia es relevante: lo que se está discutiendo no es impedir o limitar la relación de Piqué con Milan y Sasha, sino cómo organizar los desplazamientos derivados de que los niños y su padre vivan en países diferentes.
Los abogados de la cantante también solicitaron a los medios respeto por la intimidad de los menores durante la cobertura del procedimiento.
La comparecencia también generó atención porque volvió a reunir públicamente a la expareja en un juzgado casi cuatro años después del acuerdo alcanzado tras su separación.
Shakira llegó a la Ciudad de la Justicia acompañada por su abogada, su hermano Tonino y parte de su equipo. Piqué también acudió personalmente a la cita. Ninguno hizo declaraciones sobre el proceso ante los periodistas que esperaban en el exterior.
Al terminar, ambos abandonaron el edificio por separado. Piqué salió primero y Shakira lo hizo minutos después acompañada por su hermano. Las imágenes y videos de sus respectivas salidas circularon rápidamente en medios y redes sociales.
La cantante se encontraba en España debido a sus compromisos profesionales en Madrid, lo que coincidió con la fecha de la comparecencia judicial.
Para entender el nuevo proceso hay que regresar a la separación de la pareja.
Shakira y Piqué anunciaron el final de su relación en junio de 2022, después de más de una década juntos. Meses después alcanzaron un acuerdo relacionado con sus hijos, que fue ratificado ante un juzgado de Barcelona en diciembre de ese año.

Ese pacto permitió que Shakira se trasladara posteriormente con Milan y Sasha a Miami, donde los menores establecieron su residencia habitual, mientras se organizaba el tiempo que continuarían compartiendo con su padre. La mudanza se concretó en abril de 2023.
La distancia entre Miami y Barcelona convirtió los viajes en una parte inevitable de la organización familiar.
Precisamente esa logística es la que ahora Shakira busca modificar parcialmente: su propuesta pretende que, cuando se trate de vacaciones breves, Piqué también asuma el desplazamiento transatlántico.
Por ahora, no se ha informado públicamente de un nuevo acuerdo definitivo que sustituya las condiciones anteriores.
Según la información publicada tras la comparecencia, ambas partes estuvieron negociando hasta el último momento y hubo intervención judicial y de la Fiscalía en un intento por acercar posiciones.
Por eso, resulta prematuro interpretar las imágenes de ambos saliendo del juzgado como una señal de que una de las partes obtuvo una decisión favorable.
Lo confirmado hasta ahora es la solicitud planteada por Shakira y el motivo de la comparecencia: revisar cómo se organizan determinados periodos de visitas y los desplazamientos de Milan y Sasha entre Miami y Barcelona.
El proceso abre así un nuevo capítulo en los acuerdos familiares que Shakira y Piqué establecieron después de su separación, esta vez con una cuestión muy concreta sobre la mesa: cómo mantener el tiempo de los niños con ambos padres sin que sean ellos quienes asuman siempre el impacto de vivir entre dos continentes.